Tras perder a su bebé, a su madre y quedar paralítica, Ram se enfrenta a las consecuencias devastadoras de sus propios actos. Consumida por el arrepentimiento, comprende que ya no hay vuelta atrás y decide buscar redención. En un último gesto de humildad, le pide a Pink un favor definitivo, consciente de que será su última oportunidad para enmendar el daño causado.

Mientras tanto, Unpon toma una decisión firme y entrega a Yarin a las autoridades. Decidido a cerrar todos los frentes abiertos, actúa de la misma manera con el señor Trai, poniendo fin a una etapa marcada por la impunidad y las traiciones.