Tras todo lo sucedido, Lu reúne el valor necesario para hacerle a Ram la petición que ella llevaba tanto tiempo esperando. La reacción de Ram es de incredulidad absoluta ante lo que acaba de escuchar.

Al mismo tiempo, Pink decide poner en juego su propia felicidad al hacer una arriesgada apuesta con Pon. Con esa decisión, el destino de los cuatro queda suspendido en el aire, a punto de resolverse de una vez por todas.