Claudia se ha quedado embarazada de su cuarto hijo, una noticia que emociona e ilusiona a los Sandoval y a los Sánchez, todo parecía sobre ruedas hasta que Ernesto recibe la noticia de que van a embargar su casa.

Debido a las circunstancias en las que está Claudia, Ernesto en un primer momento no quiere decirle nada para que no se asuste, pero no tendrá muchas más opciones que aceptar la realidad y empezar a asimilar que su vida de lujo va a cambiar totalmente y deben adaptarse a una nueva situación económica. Los niños son los que más ganas tienen de conocer bien lo que es ser pobre. En este caso vuelven a ser los Sánchez los que sacan de este gran aprieto a los Sandoval.

Mariano se reencuentra con un antiguo amor del pasado, Cuqui, una mujer impulsiva que tiene a su nombre una peluquería propia y parece que en ella reviven viejos sentimientos los dos. La cercanía de ella con la familia cada vez es mayor ya que Mariano decide invertir en su pequeño negocio y puestos en esta situación, Loli, que está cansada de su vida de rica decide ponerse a trabajar con ella en la peluquería.

Rafa y Laura, que no mostraban sus sentimientos por fin se han decidido hacerlo y empezar juntos una relación nueva en la que los dos están completamente felices de estar con el otro. Pero no todos podían estar contentos, los padres de ambas familias, tanto Ernesto como Mariano detestan la idea de que sus hijos mayores salgan juntos por lo que Rafa y Laura decidirán llevarlo en secreto de momento para evitar conflictos.

Respecto a la pandilla de los adolescentes, se une un joven llamado Charlie, un amigo de Rafa de su antiguo barrio, Usera, que va a mal influenciar a Rafa en estos momentos en los que el adolescente está en su etapa más rebelde.