Hace un año Max no era el villano que conocemos ahora, tan solo era un niño inocente que descubrió que tenía poderes y que podía controlar la voluntad de la gente. Su madre y su entonces pareja, un ladrón de medio pelo, se aprovecharon de él y le obligaron a cometer crímenes horribles que le acabaron marcando y convirtiéndole en lo que es hoy.
En aquella época Sandra y Culebra pensaban en tener otro hijo; Lucía cortaba con Cala al descubrir sus infidelidades; Otero llegaba nueva a la comisaría después de ser degradada y comenzaba a investigar los extraños casos en los que colaboraba Max; y en ADN celebraban la jubilación de Rosa Ruano mientras alguien con intereses ocultos encubría al propio Max.