Paco es un hombre sensible, tímido, nervioso y, sobre todo, inocente. Es inspector jefe en la comisaría de San Antonio donde su suegro, Don Lorenzo, es la máxima autoridad. Junto a sus incondicionales Lucas y Mariano fue trasladado a este nuevo trabajo después de haber metido la pata, una vez más, en una de sus operaciones.

A partir de ahora Paco se pondrá al frente de un equipo de hombres igualmente patosos y despistados que harán de todas sus misiones un caos aunque, en el fondo, ponen todo su esfuerzo en ser unos excelentes profesionales. Así pues, Paco, Lucas, Mariano y todo su equipo se verán envueltos en numerosos embrollos y malentendidos de los que se verán en la obligación de solucionar si no quieren ser suspendidos del cuerpo o, peor si cabe, recibir una clásica reprimenda de Don Lorenzo.

Paco vive junto a las mujeres más importantes de su vida: su mujer, su hija y su madre. Con Lola mantiene un matrimonio con discusiones y posteriores reconciliaciones pero ambos se profesan un amor puro. Sara, hija de los dos, es el tesoro más preciado para Paco y tratará de protegerla siempre cueste lo que cueste.