Se conocen perfectamente, llevan 20 años compartiendo historias y anécdotas y su amistad es una auténtica historia de amor, pero el examen que tienen que pasar para demostrar que no se trata de un matrimonio de conveniencia no es un trámite sencillo.

Ana tiene un encuentro en los servicios del bar en el que está tomando algo con sus amigos y surge el flechazo con Manu, con el que conecta rápidamente. Después de pasar la noche juntos y volver a creer en el amor vuelven a verse las caras en el lugar más insospechado: Manu es el funcionario que tiene que evaluar su historia con Adolfo.

A pesar de la mala pata de la 'pareja', Ana va a utilizar su elocuencia para convencer a Manu de que quiere estar con él, pero que no puede dejar que Adolfo se vaya a su país de una manera tan injusta. ¿Convencerán al funcionario? ¿Se quedará Adolfo en España?